"En México, el poder es más codiciado que la riqueza".
Octavio Paz
Ayer platicaba con mi mamá (quienes la conocen, saben que es máster en Historia del Arte, Arqueología y Culturas Prehispánicas) acerca de este show más mediático que cultural sobre el asunto del penacho de Moctezuma y la posibilidad de su viaje de regreso a tierras aztecas.
Sin entrar en polémica ni esas tonterías, confirmé mi opinión.
Siempre he creído que no puedes amar lo que no conoces. En todo sentido, personas, lugares, lo que sea. Y amar significa cuidar, respetar, valorar, no "poseer".
Yo no entiendo las obsesiones absurdas (e irrelevantes en un país con prioridades más urgentes como el inexplicable robo de un lote de medicamentos contra el cáncer) de un líder de masas que le siguen con ciega fe. O sí, sí entiendo, pues como el chiste del avión ya está gastado, hay que encontrar otra pantomima que cubra la ineptitud y, como bonus, siga generando la percepción de un heroísmo patriótico, aunque tropicalizado a lo ridículo. Circo para el pueblo, dicen.
También entiendo otra cosa: hay que tener tantito sentido común para comprender las situaciones. Y eso se logra con información, con conocimiento, con criterio, lo cual no es posible conseguir si simplemente estiras la mano para recibir lo que te dan (sin importarte si lo que te dan es correcto o no).
He tenido la fortuna de estar en el Weltmuseum Wien. Repito: he sido afortunada, pues me queda claro que no es fácil para una enorme parte de la población de este país ir a Austria y apreciar en persona al impresionante penacho de Moctezuma. Realmente lo sé, y entiendo el discurso de "todos merecemos verlo porque es nuestro". Sin embargo, el haberlo visto físicamente, a mí me deja súper claro lo frágil que es. Tipo ni siquiera permiten fotos con flash y está resguardado en una vitrina al fondo de la colección. No lo mueven ni siquiera para exhibiciones dentro del mismo museo. Eso a mí no me lo dijeron, yo lo ví y mi lógica me hace comprender el porqué. Por ello, siento pena por la gente que insiste a ciegas en justificar lo injustificable, pero puedo entender que realmente a veces la ignorancia es la que habla (ojo, no busco ofender, todos somos ignorantes, sólo que cada quien ignora diferentes cosas).
Así pues, me parece algo lamentable que, repito, se apoye una idea de la que no se tiene ni idea, únicamente por pretender resaltar un "nacionalismo" exacerbado. Tipo ¿sí saben que hay una réplica del penacho en el Museo del INAH? (me pregunto cuántas veces se han interesado en ir a visitarla), ¿sí saben que han habido códices que se han devuelto a México, no por "préstamos" sino por actos de buena voluntad entre países, porque las condiciones eran viables? ¿sí saben que hay una Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, que dice que el penacho es nuestro, independientemente de donde esté? (eso es tan sabido y reconocido que, fyi, el Weltmuseum permite el acceso a su visita sin costo mostrando tu pasaporte de México).
Según los historiadores, fue el tlatoani quien se lo regaló a Hernán Cortés. Guess what, no podemos cambiar el pasado. Pero sí podemos bajarle dos rayitas a eso de andar generando conflictos tontos. Les vendieron la idea de amor y paz y provocan todo menos eso, es tan absurdo. Mejor, deberíamos sentirnos muy orgullosos de poder lucir ante todo el mundo lo hermoso de nuestra cultura (increíblemente allá la aprecian más de lo que muchos lo hacen por acá, eh!), y si verdaderamente queremos a nuestro patrimonio (porque sí, necios, es nuestro aunque esté en Viena), lo idóneo es valorarlo, permitir que sea cuidado como se debe ($$$), preservado como ha sido hasta ahora, cuidarlo, protegerlo -hasta de nosotros mismos y nuestras ambiciones-.
O sea, se ponen mega crazy por "traer lo nuestro", y pues sépanse que hay un buen de vestigios prehispánicos nuestros alededor de todo el globo terrestre: el Códice Borgia, el Códice Fiorentino, la máscara de Quetzalcóatl... Entonces mejor relájense un buen todos ya con eso. Es más, toda esa gente de que suuuuuuuper "mexicana" de entrada habría de saber que se llama "copilli" y no "penacho", pero en fin, la hipotenusa.
Porque, repito, amar es mucho más que simplemente "poseer".
