Recuerdo claramente la final de la Champions del 2012. Aquel Bayern conformado por Ribery, Robben, Van Buyten, Gómez, Lahm, Kroos, Schweinsteiger y los mismos Neuer y Boateng enfrentándose al Chelsea de Lampard, Juan Mata, Céch, Torres, Cole, Malouda y un definitivo Drogba, esos alemanes que cayeron sólo hasta el último minuto en una tanda de penales... no le pide nada al equipo conformado ahora por Hansi Flick.
Hoy Memphis Depay tuvo oportunidad clara para los de Rudi Garcia en los primeros minutos. Sin embargo, si no hay buen tino, se viene el peligro: el Bayern abre el marcador con una diagonal de Müller y la definición de Gnabry conduciendo entre un mar de jugadores del Lyon. Un traspié de Lewan en el área que Gnabry termina rematando con un tiro imposible para Anthony Lopes (que ha sido un enorme guardameta en esta campaña), para marcar el doblete del delantero alemán. El gigantesco cuadro bávaro lleva años imponiéndose y ahora no es la excepción.
Hoy Lewandowski tiene más goles que todo el Olympique Lyonnaise junto. El polaco marca el tercero, siendo el goleador indiscutible de este torneo y acercándose en números a genios como Raúl y Van Nistelrooy y sólo superado por los 17 anotados por aquel CR7 del Madrid del 2013/14. Ya con eso sabemos del poderío que manejan los teutones, y más ahora con el despliegue de talentos como Alphonse Davies.
PS. Aunque no haya podido verlo en vivo, verlo en la repetición me emociona igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario