jueves, 27 de febrero de 2020

A quien corresponda

Esta mañana estaba como siempre con un millón de cosas en la cabeza, tantos pendientes y cosas por hacer, que al salir del banco no me di cuenta de que un par de tipos me estaban siguiendo. Cuando fue muy obvio y me percaté, apresuré mi paso. Mi coche estaba en un estacionamiento y el centro de la ciudad suele ser caótico. Iba nerviosa y a la defensiva, e incluso quise meterme al primer Oxxo que estuviera cerca, pero era una calle en línea recta sin posibilidad de maniobra.

Resulta que no, no me iban a asaltar ni nada. Simplemente a uno de estos dos idiotas se le hizo muy fácil acercarse a mí lo suficiente como para darme una fuerte y apretada nalgada. El imbécil de su amigo no me tocó, pero mientras me dijo algo asqueroso relacionado a mi perfume y ambos se siguieron de largo, riéndose y dejándome ahí arrinconada contra una pared, impotente, furiosa, asqueada, observada por unos cuantos, avergonzada, con mis puñitos cerrados temblando de nervios, de asco, sin saber qué decir o qué hacer. Sé que es muy fácil decir "hubieras hecho esto o aquello", pero al momento sentí mucho miedo, eran dos y yo una, y eso que no me asusta amdar sola, siempre lo he hecho. Hasta hace un año toda mi vida me había movido a pie e hice uso del transporte público así que sé perfecto lo que es que te estén viendo las piernas si traes falda y te sientas, que si te sientas y están de pie junto a ti debas cubrir tu escote, que invadan tu espacio perosnal, que "causalmente" te embarren el cuerpo en espacios concurridos, que hay que estar alertas, que hay que evitar tal o cual calle aunque eso sea caminar el doble, que hay que pasar inadvertida... ¿Pero por qué?? Carajo, hoy estábamos a plena luz del día, era una calle transitada, había personas a mi alrededor, traigo pantalón de vestir, ¿cuál es el pretexto? ¿Qué se supone que debo entender de esto??

Sigo temblando, con el nudo en la garganta por la náusea y el enojo, pienso en la lucha diaria de vivir en un mundo malditamente de hombres sin el mínimo respeto a la existencia de los demás, y no creo en el feminismo ni en el machismo ni en nada de eso porque la violencia, la educación y los valores no son una cuestión de género, tampoco creo en ningún partido político, pero hoy más que nunca necesito gritarle al mundo que sí, las mujeres estamos hartas, encabronadas, fastidiadas, dolidas, y que aunque el presidente "les pida a sus mamás que los regañen" esto tampoco es tema político, mientras la gente siga estando enferma seguirá siendo sencillo joderle el día (¡o la vida!) a los demás; pienso en mis alumnas, en mis amigas, me pregunto cuántas veces más habremos de vivir con este tipo de situaciones, cuántas Fátimas, Ingrids, Marbellas, se necesitan para ver que no somos cifras, sino personas, que sólo buscamos hacer nuestras actividades cotidianas en paz...

¿Qué me queda? ¿Advertir por aquí que "se cuiden"? ¿De qué, de todo y de todos? Podremos escribir millones de posts, compartir memes y links, marchar hasta que se nos doblen las piernas, o las esperanzas, no sé qué ocurra primero, pero nada refleja el hartazgo y lo humillante que es todo esto, y a mí me da terror la falta de criterio, de respeto y de humanidad en este mundo de porquería.

Qué miedo me da ser mujer en este país.

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