Si tan sólo yo pudiera regalarte
todas las flores del mundo
para pintar con ellas un paisaje que te hiciera sonreir,
el regalo sería todo mio
por poder compartir el momento
en que tu sonrisa iluminara el dia,
para llenar de mariposas los corazones de quienes te queremos.
Me permitiría entonces darte un abrazo
y en él volcaría todo el amor
que no me ha sido posible entregarte,
pero que desde el principio y hasta siempre te pertenece.
Así, pasaríamos muchas horas,
diciéndolo todo sin decirnos nada.
¿Qué más podría hoy regalarte?,
si las estrellas las has tenido siempre
y las sinfonías de las sirenas las has esuchado ya...
Mis pensamientos, hermana,
con mis suspiros de cada día,
tal vez un par de canciones que
-sin que estés enterada- nos pertenecen,
y este corazón que nunca ha estado completo
porque una gran parte late en donde tú estás.
1 comentario:
Más de un año sin agregarle a este blog.
tsk tsk tsk, shame on you D!
;)
Un abrazo!
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