miércoles, 1 de julio de 2009

Oh no...

"Sigo buscando el secreto
en dónde vive aquel amor perfecto,
pero aún no lo logro encontrar,
habrá que reemplazar el amar
por mentir en la obscuridad"

J.C. Schiefer


Si hoy tú me mintieras, todo lo que he estado reconstruyendo se derrumbaría de manera colosal. Y caería sobre mí, asfixiándome, aplastandome hasta reducirme a nada.

Si hoy tú me mintieras, dejaría de creer en todo lo que existe. En tí, en mí, en la esperanza, en la gente, en el aire, en el simple hecho de creer.

Hay millones de personas en el mundo, y todo el mundo quiere tener a millones de personas a sus pies. Es irónico que yo, de entre todos esos millones, sólo pido a una que me quiera. Y el querer significa no mentir.

Si hoy tú me mintieras, aún de la más mínima forma, mi corazón se dañaría irreparablemente. Es más, no tendría la necesidad de morir, porque aunque tuviera corazón ya no tendría vida. Mi corazón estaría roto de una forma ya indescriptible.

Si hoy tú también me mintieras, serías la decepción más grande que he tenido jamás, y a la vez sería la culpa más grande que haya podido sentir, por la confianza tan grande que volví a depositar en alguien. En tí.

Soy honesta porque tal vez de alguna forma aún creo en el amor. Pero como eso no es más que un barco con alas, mejor sola. La soledad no me da consuelo, pero me da verdad.

Por eso si hoy, como todos, tú me mintieras, sería el detonante de la herida número 18. Pero mi cuerpo mutilado tiene ya tantas perforaciones que no sabría en dónde colocar el recuerdo de esta experiencia no aprendida.


Tú también? No, por favor, tú no. Tengo mucho miedo.

¿Porqué?

Si hoy tú me mintieras, sólo tendría fuerzas para preguntarte... ¿quién es Valeria?

lunes, 4 de mayo de 2009

domingo, 15 de febrero de 2009

Corazón de chabacano

"El mundo necesita más amor y menos Oxxos".
W.G.S.


Y asi pasan las cosas, rápidas e inesperadas, sorpresivas y fantásticas.
Por ahora sólo puedo afirmar que en mi mundo, o al menos en mi panorama, la ratoncita llegó a una isla donde el sol brilla...

Y si el presupuesto presupuestal no falla, parece ser que ahora estoy aprendiendo lo que es ser feliz.

Yeah las pizzas.
Yeah Puerto Morelos.
Yeah el cielo lleno de estrellas.
Yeah la musiquita alternativa.

Viva la vida!

domingo, 11 de enero de 2009

Just don't

Ahora sí ya tienes ganas de platicar conmigo?
Bueno, pues qué crees, que yo ya no.

Así que no, ya ni me preguntes a qué hora llego a mi casa porque, para ti, llego a las nunca.

miércoles, 7 de enero de 2009

Viajando ligera

Hola 2009...

Regresé a mi hogar dejando el pasado en donde debe quedarse, atrás, muy lejos, de forma que nunca me pueda alcanzar. Y curiosamente al hacer espacio para nuevas emociones, nuevas anécdotas, nuevas personas, descubrí que esos espacios eran necesarios, porque la vida me tenía sorpresas esperando ocuparlos.

Sí, es muy cierto que por llorar por una nube no veía a las estrellas que estaban en el cielo. Y el cielo es muy grande!
Tanto tiempo, tantos detalles, y yo tan ciega. Pero tal vez era necesario para que esto sucediera en el timing corecto. Y de la forma inesperada en que sucedió, al menos para mí.

Sí, al parecer, dejé de ser una princesa para ser la reina de alguien más.

Voy despacio, muchas heridas aún no han sanado, muchos miedos se reflejan en mis actos, en mis palabras. Pero tengo ganas de continuar y sonreír. Y entiendo que este no es el final feliz que buscaba. Muy al contrario parece ser apenas el inicio.

jueves, 1 de enero de 2009

Respuestas

"Y la verdad os hará libres."
Juan 8:32

Insisto en meterme en la boca del lobo. Pero ahora no quiero pensar más porque conforme más lo analizo, más engaños encuentro y más estúpida me siento, y más me culpo, y más me hago daño.

"...y todo lo q estas preguntando te lo respondere cuando te vea...", aseguraste muy convencido en ese último correo que me enviaste, pocos días antes de volvernos a ver. Ahora sé porqué después de cinco meses de acumular frases y dudas no pude decir nada. Ya veo que eran sólo preguntas sin respuesta, y entiendo que no quería volver a creer en tus aún mentirosas palabras. Incluso tus silencios mienten. Invariablemente, "platicar" para ti es sinónimo de inventar, ocultar, o ambos, y es que ni siquiera por unas cuantas horas podías ser totalmente sincero. Y qué idiota yo porque aun así llegué a sospechar que dadas las circunstancias esta vez podrías decir algo que fuera verdad.

Pero ya no pienso seguir justificándote ante mí misma. Ya no quiero inventarme una historia bonita cuando me pregunten por ti. Es más, ojalá nunca más nadie me pregunte por ti. Ojalá ni yo misma lo haga. No sé si quiero dejar de quererte pero ya quiero que me dejes de doler. Y no se puede querer a quien no se conoce. No te conozco y tal vez nunca te conocí porque ese que fuiste quizás nunca fue real, sino otra de tus mentiras fabricada con premeditación. Las mentiras me enfermaron y las verdades me acabaron. Tengo el corazón envenenado de miedo. No quiero seguir así, ya no. Y bien sé que tal vez no te quedes solo, pero lo que es cierto es que hoy te quedas sin mí.

Pobre de ti, no te has dado cuenta de que la libertad no es salir de cuatro paredes o de la sombra de las rejas. La libertad es poder ver de frente a los demás sin nada que esconder. Y si lo malo es que tu eres esclavo de tus palabras, lo peor es que mientes y mientes mal. O más bien ya me has hecho experta en dudar de ti y tener la razón. Nunca más te daré la oportunidad de que me veas la cara, fue mi culpa por querer confiar en ti (o más bien en creer que podrías aprender lecciones, madurar y cambiar; o en la oportunidad de que entenderías la importancia de ser honesto), pero date cuenta de una buena vez que omitir es traicionar y no me lo merezco. Si no lo has visto es porque he sido muy tonta para tu exagerado cinismo. O demasiado leal para tu escasa integridad. Y lo sabes, y abusas de ello, y estás mal.

A otras personas las he borrado de mi mundo por circunstancias muchísimo más simples que todo el daño que me has hecho y que me sigues haciendo. Y temo que si aun no cierro mi historia contigo es porque cuando lo haga será porque te odie demasiado y será inevitable. Y eso sí que no lo he sentido por nadie. No he querido conocer ese sentimiento y no sé si siquiera vales la pena para sentirlo por ti. Te he interesado un carajo y no sólo eso, sino que te esforzaste hasta el último momento en hacerme pensar lo contrario, aprovechándote de mi cariño hacia ti.

Que la vida no te lo cobre, y que Dios te perdone el enfermizo monstruo paranoico que has hecho de mí.

A veces es mejor arrancar el sentimiento desde la raíz. Si se corta definitivamente, sana. Si se deja indeciso, incierto, confuso o inconcluso las heridas no pueden curar, y duelen para siempre. Aún así todavía creo n los finales felices; encuentra el tuyo porque yo buscaré el mío. Y sí, estoy convencida de que nada de esto te haría reflexionar, personas como tú no tienen remedio, pero esto no lo hago por ti, es sólo que tengo la necesidad de escupirlo de mi alma para algún día perdonarme (no a ti, a mí), y empezando desde ya prefiero irme a dormir en este instante que seguir dedicándote un sólo segundo más de mí.

La realidad resulta más increíble que la ficción. Y las respuestas a veces vienen de donde menos las esperamos. No es necesario buscarlas, están ahí frente a nosotros deseando ser descubiertas. Dejaré que la naturaleza sea mi maestra, que el amor (el verdadero amor, a otros, a la vida, a mí misma!) sea mi guía, y que el destino me brinde la verdad.

Así es como te digo adiós. Con un marlboro blanco en el metro Zapata y una breve nota que no dice ni la mínima parte de lo que debía decir. Feliz año nuevo, como dices: "verás que este es el bueno".