"Quisiera cambiar, pero ya no sería yo.
Quisiera que no me hubieras conocido, y que no te hubiera defraudado".
Daniel, a Dana
De haberlo sabido nos ahorrábamos toda la experiencia.
Pero bueno, igual me lo hubieras podido decir antes, cuando hubiera servido de algo. Claro, tal vez hubiera sido útil que siquiera dijeras algo, ya sabes, cualquier palabra que cruzaras conmigo.
Que "me quieres mucho bla bla bla bla, pero que yo saqué las peores cosas de tí" ??
Carajo, no sé en qué mundo vivía, no sé en dónde tenía mi cabeza. Tan torpe, nunca lo pensé, nunca lo vi así, nunca fue mi intención.
Es cagado, porque mientras eso te sucedía a ti, lo que yo llegué a sentir por ti a mí me provocó todo lo contrario: me hizo sacar a la mejor persona que pude ser, la más feliz, la más amorosa, la más fuerte, la más optimista a pesar de todo el pinche drama que me rodeó, que tanto me molesta y hasta cierto punto me da huevita. Y eso en mí no fue tan malo. Claro que lo único que me hubiera gustado ser entonces, era una guitarra, o una motocicleta, o una cerveza obscura, o una carretera, igual y así sí hubiera estado dentro de la lista de cosas que te hacen feliz.
En fin, creo que de cualquier forma quien en su momento pagó las fatídicas consecuencias fui yo, que no?
El caso es que si es que fui un error o algo así, ya sabes cómo es la vida: shit happens.
Pero supongo que ya no importa. Hace mucho que dejó de importar.
Y míralo de esa forma, porque qué crees: ya pasó. Ya pasó, y hoy sólo canto una buena rolita de Zoé, quizás la has escuchado: "...ya no afiles las navajas, ya no me haces daño cuando me las clavas..."
Al fin y al cabo eso es lo bueno, ya todo terminó.
Ya hay algo favorable para ti, estoy muy lejos, así que sé la persona que quieres ser.
Pero hazlo de una buena vez. Ya es hora.
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