miércoles, 23 de julio de 2008

La herida # 17

Y la semana que marcó mi vida para siempre, la que empezó un domingo 13 y que ni en mis peores pesadillas pensé vivir.
Y el cumpleaños más trágico de mi vida.
Y las imágenes, las personas, la maldad. El miedo, la duda.
Y la angustia.
Los recuerdos. Los nombres. Los lugares.
La prisión. La enfermedad. El silencio.
La mamá de Cori.
La terrible soledad.
La despedida súbita, absoluta y definitiva.
Las horas de llanto, las lágrimas amargas. La incertidumbre.
La iglesia, la terminal. El nudo eterno en la garganta.
El 22 de julio del 2008, el martes más doloroso de mis 26 años.
Las pesadillas, la obscuridad. El silencio, la nada.
El dolor que llevo a mis espaldas, el que estará para siempre ahí aunque no lo pueda ver.
Aunque ya no lo pueda ver.

La herida diecisiete en un lluvioso lunes 21.
La herida más indescriptiblemente dolorosa de todas.

Por favor, Universo. Dame fuerzas...