miércoles, 10 de diciembre de 2008
De haberlo sabido...
Quisiera que no me hubieras conocido, y que no te hubiera defraudado".
Daniel, a Dana
De haberlo sabido nos ahorrábamos toda la experiencia.
Pero bueno, igual me lo hubieras podido decir antes, cuando hubiera servido de algo. Claro, tal vez hubiera sido útil que siquiera dijeras algo, ya sabes, cualquier palabra que cruzaras conmigo.
Que "me quieres mucho bla bla bla bla, pero que yo saqué las peores cosas de tí" ??
Carajo, no sé en qué mundo vivía, no sé en dónde tenía mi cabeza. Tan torpe, nunca lo pensé, nunca lo vi así, nunca fue mi intención.
Es cagado, porque mientras eso te sucedía a ti, lo que yo llegué a sentir por ti a mí me provocó todo lo contrario: me hizo sacar a la mejor persona que pude ser, la más feliz, la más amorosa, la más fuerte, la más optimista a pesar de todo el pinche drama que me rodeó, que tanto me molesta y hasta cierto punto me da huevita. Y eso en mí no fue tan malo. Claro que lo único que me hubiera gustado ser entonces, era una guitarra, o una motocicleta, o una cerveza obscura, o una carretera, igual y así sí hubiera estado dentro de la lista de cosas que te hacen feliz.
En fin, creo que de cualquier forma quien en su momento pagó las fatídicas consecuencias fui yo, que no?
El caso es que si es que fui un error o algo así, ya sabes cómo es la vida: shit happens.
Pero supongo que ya no importa. Hace mucho que dejó de importar.
Y míralo de esa forma, porque qué crees: ya pasó. Ya pasó, y hoy sólo canto una buena rolita de Zoé, quizás la has escuchado: "...ya no afiles las navajas, ya no me haces daño cuando me las clavas..."
Al fin y al cabo eso es lo bueno, ya todo terminó.
Ya hay algo favorable para ti, estoy muy lejos, así que sé la persona que quieres ser.
Pero hazlo de una buena vez. Ya es hora.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Mayday, mayday!
me gustas TÚ!
me gusta el viento,
me gustas TÚ!
me gusta soñar,
me gustas TÚ!
me gusta la mar,
me gustas TÚ!...
Manu Chao
Oh no! Me temo lo peor!! Ahora gracias a tí esta madrugada dormí -literalmente- con una graaaan sonrisa...
Y guardo el segundo en que tus ojos se quedaron en mis ojos mientras cantamos:
When you are with me
I feel...
I'm careless... I believe...
Jajaja, qué tontina. Como niña boba de secundaria.
Qué miedo.
Pero tranquila, que no pasa nada.
jueves, 28 de agosto de 2008
Tiempo al tiempo
Desperté de prisa, como siempre se me hacía tarde. Por inercia enciendo la televisión para escuchar las noticias mientras tiendo mi cama, pero por alguna extraña razón que desconozco, no estaba en el canal que esperaba, sino en uno de videos, y justamente estaba iniciando una cancioncilla a la cual ni siquiera le presté atención -en verdad se me estaba haciendo tarde!.
Sin embargo, el ritmito de tal canción se me quedó grabado toda la mañana, y al llegar a mi trabajo -corriendo, como siempre-, me decidí a buscar qué demonios era lo que mi cerebro registró para dejar de tararear a lo menso y mínimo articular un par de frasecitas...
Oh sorpresa. Me gusta lo que dice. Me gustaría pensar que puede ser cierto y que también aplique para mí.
Ahora sólo espero que la actitud sea la misma y me lo acabe creyendo.
martes, 19 de agosto de 2008
Mensaje
Que "ya te contaron todo"? Y qué es "todo"? De cuál de los "todos" hablamos?
"Gracias"?? Por favor, gracias de qué?
El amor no se agradece. Si te lo preguntas, tampoco el perdón, o la honestidad, o la lealtad, o la confianza.
Ah, y si es que acaso hice algo déjame enfatizo que no lo hice por ti: lo hice por tu familia, porque creo que no es justo que -como siempre sucede- las demás personas acaben pagando las consecuencias de tus actos, o limpiando tus mierd*s para que la vuelvas a cag*r...
Bueno, no tengo crédito para responderte. Así que esta es una más de mis respuestas frustradas, y sabes qué?
Me da igual... así como tú.
miércoles, 23 de julio de 2008
La herida # 17
Y el cumpleaños más trágico de mi vida.
Y las imágenes, las personas, la maldad. El miedo, la duda.
Y la angustia.
Los recuerdos. Los nombres. Los lugares.
La prisión. La enfermedad. El silencio.
La mamá de Cori.
La terrible soledad.
La despedida súbita, absoluta y definitiva.
Las horas de llanto, las lágrimas amargas. La incertidumbre.
La iglesia, la terminal. El nudo eterno en la garganta.
El 22 de julio del 2008, el martes más doloroso de mis 26 años.
Las pesadillas, la obscuridad. El silencio, la nada.
El dolor que llevo a mis espaldas, el que estará para siempre ahí aunque no lo pueda ver.
Aunque ya no lo pueda ver.
La herida diecisiete en un lluvioso lunes 21.
La herida más indescriptiblemente dolorosa de todas.
Por favor, Universo. Dame fuerzas...
martes, 17 de junio de 2008
Pensando en Gael, con todo mi corazón
Ahora es momento de hablar de una de ellas.
La conocí en la primaria. Recuerdo que cantábamos canciones de Flans y hacíamos ridiculeces de ese tipo, por que yo soy muy simplona y ella es muy risueña. Además, resultó que vivía a dos calles de mi casa, así que los trabajos en equipo propiciaban horas y horas de diversión sin preocupaciones del tipo "ya me tengo que ir a mi casa". Pasamos a secundaria, y era la época de los New Kids on the Block, Ace of Base, Laura Pausini, Kabah, Scatman, y demás rolas horrorosas del tipo La morena o El tiburón hasta terminar con Control Machete, y de todas caímos víctimas de nuestro frenético gusto por el baile y las tardeadas en La Boom: Saturday Night diririrabi dadadam ... Era la época en la que hacíamos fiestas en las albercas de las amigas, teníamos nuestros primeros novios y nos divertíamos organizando pijamadas en su casa, jeje.
Sus quince años fueron la onda, porque nos lanzamos al Coco Bongo y nos divertimos como loquitas aunque claro, de todos los que íbamos sólo entramos la mitad (todos unos chamiquitos y chamaquitas bateadas). Me acuerdo que su máximo era Piolín y ese día recibió miles de tarjetas del dichoso parajillo ese. Eran tiempos buenos, nos quedábamos días enteros dormidotas en su recámara con el aire acondicionado refrescando delicioso y viendo Mtv todo el día, mientras su mamá nos preparaba sandwiches increíbles y su papá compraba botes enormes de helado napolitano.
Pasamos a la prepa, y fue aún mejor porque le regalaron su primer coche: un chevy color turquesa que era todo un campo de batalla. Apuntes, maquillaje, cassettes de Luis Miguel, zapatos, botellas de agua, todo regado por todos lados. Y claro, era el coche de la comunidad, porque todas íbamos y regresábamos juntas en él para todos lados. Me acuerdo que siempre le hacía el paro con las tareas de Inglés, y que cuando salíamos de noche (hasta la fecha) no dejaba que nadie, ni ella misma, maquillara su rostro, eso sólo lo podía hacer yo. Es más, hasta los peinados era mi exclusiva. Fiestas, graduaciones, o simples salidas a bailar, eran hoooras previas en su habitación decidiendo qué ponernos o cómo maquillarnos.
Al entrar a la Universidad, fue la mejor de las épocas. Trabajos impresionantes, Tareas eternas, jarras monumentales, novios más o menos formalones, citas divertidísimas, impuntualidades, viajes... Una vez, hicimos 6 minutos de su casa a la Universidad (cabe destacar que la Universidad está en la salida hacia la carretera), y cuando nos quisieron multar nos inventamos una historia buenísima que conmovió al policía y hasta nos escoltó, todo por llegar a tiempo a un examen... Otra memorable fue aquella en la que viajamos a Valladolid y bebimos de una manera olímpica, por supuesto, olvidamos que a la hora de dormir no habrían camas sino hamacas y aquello fue un show versus la ley de la gravedad, en el que acabamos cantando cual Thalía en Quinceañera... Nuestras salidas nocturnas ya eran más formales, en el sentido de que no pedíamos barra libre de estudiante sino que ya teníamos mesa con botella, y nuestras salidas con el novio no eran solo al cine sino que incluían restaurantes fancy y demás tonteras que van llegando con la edad, jeje, eso sí, siempre simplonas y risueñas como nos conocimos en primaria.
Intocable y las botellas de Boones en mi casa cuando se peleaba con su novio, noches enteras bailando en Cantabar y demás antros, fiestas memorables, anécdotas que no terminaría de platicar. Una vida entera con ella.
En diciembre del 2006 me puse un vestido rosa con el que parecía bombón de pastelería vienesa, pero no me importaba, porque ese modelito había sido su elección para las damas de su boda. Un momento super emotivo... pero no más que el día que nos citó a la Flaca y a mí para contarnos que estábamos a punto de ser tías.
Me chocan los baby showers pero, otra vez, no me importó porque era el de ella. Recuerdo que la Flaca y yo llegamos a casa de Betzy y la vimos ahí con su pancita en un vestido azul, a menos de un mes de reventar.
Así, un 23 de junio del 2007 nace Gael, un bebé super querido por su orgullosa mamá y claro, por las tías postizas.
Hace no mucho lo ví, cosa de un mes más o menos. Lili y Gael pasaban por mi casa y decidieron visitar. Gael me presumía sus dos dientecitos y su enorme sonrisa al ver a su mamá. Fue genial verlos porque si Lili es risueña, Gael la superó. Eso sí, para Gael todo era "no", pues movía su cabecita de un lado a otro cada vez que se le preguntaba algo: "Y tú papá está en la casa?" No. "Vas a ver a tus abuelos?" No. "Tienes hambre?" No. "Esos dos dientitos son tuyos?" No. Sin embargo, habían aplausos. Mientras negaba a todo con la cabeza, aplaudía con sus dos micro manitas. Lo veía y era idéntico a Lili, bueno, más bien a su hermano mayor. Y sus ojitos, enormes. Nos despedimos y quedamos de llamarnos.
Ayer recibí su llamada. Eran las 6 y media de la mañana y Lili lloraba de una forma desgarradora, ni siquiera podía entender lo que decía, pero al hilar las dos o tres frases que alcanzó a medio decir, entendí lo que INESPERADAMENTE sucedió, y que aún no he logrado comprender. Corro a alcanzarla en donde me citó y no puedo creer lo que ven mis ojos... Y tengo un dolor en el alma por ver a mi amiga así, por la impotencia, por no poder ayudarle en nada, porque va a llevar este dolor con ella siempre, por tantas y tantas cosas...
Porque Gael cumpliría un año el próximo lunes y un virus, un estúpido virus acabó en menos de cuatro días con su vida, y ahora su mínimo cuerpecito estaba dentro de un ataúd blanco.
No quiero seguir escribiendo de esto. No hay palabras.
Lili, te quiero amiga, te quiero muchísimo. Estoy contigo, con Darío, con toda tu familia que es como la mía. Ahora lloramos, pero verás que aprenderemos a vivir con este dolor, y cada noche verás que hay una nueva estrellita en el firmamento velando por tí...
jueves, 8 de mayo de 2008
Inventario
tengo pocos recuerdos lindos y muchas ganas de olvidar.
tengo un wey que no me quiere.
tengo un wey que nunca me quiso.
tengo un wey que tiene a otras.
tengo dos amigas que no tienen tiempo para mi, y tengo otras dos que no viven aquí.
tengo un amigo al que no le puedo confiar nada.
tengo un grupo de amigos a los que nunca nunca veo.
tengo muchos besos frustrados porque nadie los quiere.
tengo la playera del equipo perdedor.
tengo dos perros hermosos con los que casi no puedo estar.
tengo un trabajo donde no me pagan.
tengo tiempo libre, pero no tengo libertad hasta terminar una tesis.
tengo una tesis interesantísima que servirá para un carajo.
tengo un papá que no me conoce.
tengo una hermana que no sé en donde está.
tengo el nombre ideal para mi hija, y aún ni siquiera tengo pareja.
tengo una columna que me duele mucho y una pierna que no siento.
tengo ganas de sonreir pero tengo un constante nudo en la garganta.
tengo varios zapatos lindos con los cuales caminar, pero no tengo a dónde ir.
tengo pases para lugares geniales y no tengo con quién compartirlos.
tengo 197 números registrados en mi celular y no tengo a quién llamarle.
tengo una cajetilla de cigarros y ya ni fumo.
tengo hambre y un kilo de deudas.
tengo muchas ganas de desaparecer, mucha cobardía para intentarlo, y mucho remordimiento por pensar así.
y no tengo ni fuerzas, ni ganas, ni nada más que dar.
jueves, 1 de mayo de 2008
Diario de una puta (que no sabía que era una puta)
César
No, no te disculpes con un mensaje absurdo e inverosímil. Estúpida disonancia cognitiva, verdad? Soy experta en reconocerla. Mucho menos sueñes que volvamos a salir, nunca jamás. Eso no va a suceder. Es más, piérdete de mi mundo. Y no intentes bajo ninguna circunstancia regresar a él.
No pasó nada, un café y ya.
Pero yo no quiero estar en la posición en la que anoche estuve. El mundo es pequeño y esta inmunda ciudad lo es aún más. Cagado que después de años sin vernos, nos encontráramos justo un par de días después de que me volvieras a buscar. Pero si me vas a medio saludar, o saludar a escondidas, mejor no lo hagas: ahora sólo únete a la lista de los imbéciles hipócritas. Y no porque me interese tu saludo. Qué va. Más bien es porque yo ya he estado en la posición de esa chava.
Si hubiera sabido que tienes novia jamás hubiera aceptado tu estúpido café.
Es asqueroso y no te lo permito, ni por mí ni por ella. O qué diría si se enterara de que el domingo había otra vieja en tu coche, en ese asiento que es "su lugar"?. Déjame te cuento, sentiría horrible. Yo soy una dama, y no ando dejando por ahí manchas de labial como lo han hecho algunas otras zorras descuidadas (o cínicas, o estúpidas)en mi propio coche (claro, mi error fue prestarlo, o más bien confiar en la persona a quien se lo presté, pero esa es otra historia). Y eso que yo, sin saber nada, por pura timidez, los tres minutos que hay de distancia del café a mi casa traté de levitar, de simular como que no estaba ahí, de evitar cualquier contacto, huella digital, resto de ADN, ni nada similar, pues nunca había estado en tu coche antes. Ni sabía que tenías. Vamos, era la primera vez que te veo en años.
Y ahora me mandas un mensaje pidiendome disculpas? Por no saludarme?? No me hagas reir. No me saludas por qué? Por miedo a que le dijera algo a tu chava? Por qué lo haría? Sé perfecto cómo funciona eso de las cosas que "las novias nunca deben de saber". Además, qué le voy a decir, si no pasó absolutamente nada... o bueno, sí, pasó que seguro le mentiste, verdad? Pídele disculpas a ella, no a mí. A mí sólo no me vuelvas a buscar nunca. Total, muchísisisimo antes de estar con ella, antes de siquiera conocerla, estuviste conmigo no? Y lo más chistoso es que tú eres quien se causó todo este show, por idiota, tal y como todos los idiotas como tú. Y no, tu mensaje de "... pero te hablo en la semana y salimos..." ni me sirve ni me interesa. Borré tu número sabes, y no contesto a números que no tenga registrados...
Por mi parte, cada día aprendo más y corroboro lo que sé. Lo único que me queda pendiente es descubrir cómo borrarme la "P" (de puta o de pendeja, me da igual), que al parecer tengo pintada en la cara con un letrero rojo y letras fosforescentes.
Así está esto, o las personas a mi lado están con otras, o termino siendo la otra de alguien que ya tiene una persona a su lado.
Pues saben qué, fuck off.
Y como dice Bersuit: váyanse todos a la c***** de su madre.
martes, 29 de abril de 2008
Break through: rompimiento
Es la más grande aventura de la vida el atravesar una depresión conscientemente. Es el más grande riesgo porque no hay garantía de que una depresión se va a convertir en un rompimiento. Se convierte, pero estas cosas no pueden ser garantizadas. Tu caos es muy antiguo – por muchas, muchas vidas has estado en caos. Es espeso y denso. Es casi un universo en sí mismo. Entonces cuando entras a él con tan pequeña capacidad, por supuesto que hay peligro. Pero sin enfrentar este peligro nadie se ha nunca integrado, nadie se ha nunca convertido en un individuo, indivisible.
El Zen, o la meditación, es el método que te ayudará a atravesar el caos, atravesar la oscura noche del alma, equilibrado, disciplinado, alerta. El amanecer no está lejos, pero antes de que puedas alcanzarlo, la negra noche debe ser atravesada. Y cuando el amanecer más se acerca, la noche se hace aún más oscura.
Osho Walking in Zen, Sitting in Zen Chapter 1

La predominancia del rojo en esta carta indica de un vistazo que su motivo es la energía, el poder y la fuerza. La brillante incandescencia emana del plexo solar, o centro de poder en la figura, y la postura es de exhuberancia y determinación.
Todos nosotros ocasionalmente llegamos a un punto en que “suficiente, es suficiente”. En esos momentos parece que debemos hacer algo, cualquier cosa, incluso si después eso se convierte en un error, tirar a un lado las cargas y las restricciones que nos están limitando. Si no lo hacemos, amenazan sofocar y paralizar nuestra mera energía de vida.
Si tú ahora estás sintiendo que “suficiente, es suficiente”, permítete a ti mismo tomar el riesgo de destrozar los viejos patrones y las limitaciones que han impedido a tu energía fluir. Al hacer esto te asombrarás de la vitalidad y la fortaleza que este rompimiento puede traer a tu vida.
lunes, 21 de abril de 2008
Diario de una puta (que no quería ser puta)
las cosas que el amor no resolvía..."
R. Arjona
Y después de lo que acaba de suceder aquí... eso es todo lo que se te ocurre decirme?
Qué más da, te juro que esta es la última vez que me verás así.
No te das cuenta de nada, verdad? O más bien sabes que no te conviene darte cuenta.
Hacerte el loco, el "no pasa nada". Como siempre. Como si me fueras a sorprender actuando diferente. Acábate ese cigarro, dime el marcador del partido y voltéate, que quiero vestirme y largarme de aquí.
Aléjate ya de mí. Qué no ves que es lo que yo ya he estado haciendo? No quiero verte, al contrario, quiero que me olvides, bórrame para siempre de tu memoria. Sabía que esto no iba a terminar de otra forma, esto se veía venir y lo peor es que no hice nada para evitarlo. Sí, la culpa es de ambos, por supuesto.
Claro que a tí qué más te da. Un acostón más. Bah, ni que fuera la primera vez que lo hacemos. Ni mejor ni peor ni especial ni nada. Pero bien sabes que esto no era lo que yo esperaba ahora dadas las circunstancias.
T e lo dije, te lo dije una y mil veces. No quiero. ¿Que la chingada, estás sordo? No quiero! No quiero. No así. No conmigo. Incluso te repetí constantemente que porqué conmigo si bien sabemos que en cualquier momento te tiras a otra vieja y punto. Porque yo no quiero ser una más en la lista de tus gatas. Una "amiga", de esas con las que te ves nomás para coger. No quiero eso.
Además, te cuento que en lo único que pensaba en ese momento era en pedirte, no, exigirte que usaras condón. Porque de por sí desde aquella noche en la que me platicaste que efectivamente te has quedado a "dormir" (sí, claro, "dormir") en casa de Paty, y que además existe una Lorena, una Ofelia y por si fuera poco en tu teléfono aún existe Candy, paso noches sin dormir pensando en que maldita sea no tengo un centavo y me urge ir al doctor, no sea que me hayas pegado una madre tipo gonorrea o esas de las que Paty se había hecho análisis, recuerdas?
Porqué querrías acostarte conmigo? Se te acabaron las otras? Paty regresó con su wey? Qué no lo hiciste suficientes veces ya como para dejar de desearme e irte a acostar con otras? Que no recuerdas las noches en mi cama en las que preferías ver la tele que tocarme? O peor, que mejor te quedabas dormido? Qué más quieres de mí?
Porque en mi mente, mientras me besas el cuello, la espalda, el vientre, lo único que siento es que no lo haces conmigo. Así que ya no insistas porque no voy a permitir que beses mi boca pero ni por error. Siento que aunque estás tocando mi cuerpo, no es a mí a quien te coges, sino a cualquiera de las ya mencionadas (si no es que a alguna otra). No lo puedo evitar. Mi cerebro está podrido. Tus mentiras lo pudrieron y tus verdades lo mataron.
Como te dije, y claramente quedó demostrado. Para mí es muy fácil dejarte hacer conmigo lo que quieras. Quieres coger? Pues bueno, hazlo de una vez y rápido, termina ya con esto, ya me da igual. Ya no siento nada. Miedo, sólo eso, mucho miedo. Vergüenza. Decepción. Y me asquea pensar que para tí soy una Paty más, una Candy más. Sólo eso. Porque eso siento. Me da asco eso, me doy asco yo, me da asco todo.
Y como no tengo dinero, encima me pagas el taxi. Carajo. Y casualmente, al día siguiente ya no te urge verme, no, tampoco al día siguiente al siguiente. Todo lleva una lógica, no? Eso sí, me llamas dando una explicación no pedida que ni siquiera te creí. Eso es lo que menos me interesa. Es más, lo que menos quiero es que me llames. Crees que soy una amateur? Ya lo sé. Lo sé todo.
Lo más insensato de esto es que si mal no recuerdo, tú ya sabes quién soy y cómo soy. Y no te hablo de los años que estuvimos juntos. No. Porque está claro que cuando inciamos nuestra relación, lo que yo más quería era olvidarlo todo y a partir de ti volver a comenzar. Paradójico, ahora estoy peor que antes de haberte conocido. Pero no hablo de eso. Te hablo de todos los años anteriores que no te tocaron, pero que te platiqué a detalle. Crees que yo no puedo ser igual o más puta que todas tus amiguitas? Por favor.
Para mí, insisto, lo más fácil del mundo era acostarme con alguien. Sólo sexo, sólo por placer, sin compromisos ni moralidades ni tanto preámbulo ni ni madres. El hecho instintivo, así sin pensarle mucho. Más fácil sería que me dijeras si ese es el juego que quieres jugar. Créeme, ni me espanto ni nada. Ya lo he vivido. Tú dime que quieres y seguro ya lo hice. Amarrarte a la cama, ver porno, crema chantilly, un motel barato, tú dime. En serio no tienes ni idea de qué tan zorra puedo ser. Pero no va por ahí. Al contrario, te lo digo porque si eso es lo que quieres, a la chingada. Ya eso me aburre. Yo quiero algo más, y cada día me convenzo más de que no será contigo. Así que déjame en paz.
En fin, volviendo al punto, acepto la culpa que a mí me toca. La verdad es que no acepto acostarme contigo no porque no quiera (igual y hasta se me antoja), sino porque te quiero lo suficiente como para hacer más pendejadas de las que ya hemos hecho. Y porque yo sí siento: tendré un cuerpo bonito, pero mis sentimientos y mi inteligencia son mi bendición y mi maldición. Y si lo terminé aceptando fue porque abría mis ojos y te veía... tus ojos, tu cara, como si lo estuvieras disfrutando tanto... que quise que siguieras. Así las veías a ellas? Les decías lo mismo, o eras más desinhibido? Qué diablos. Para mí es fácil desaparecerme en esos momentos. Es como si mi ser se saliera de mí y sólo estuviera ahí un pedazo de carne que se supone soy yo. Cierro los ojos y me voy. Aprendí a hacer eso a los 17 años, así que ya es algo que de ser necesario, lo tengo dominado.
El problema, te repito, es que no quiero hacerlo contigo. Porque si ya se fue a la mierda nuestra relación, hubiera querido rescatar al menos el poco recuerdo de lo poco bueno que nos quedaba.
Ya valió madres, lo sé. Pero en lo que a mí respecta, en cuanto me paguen iré a ver al doctor (más vale), y por el momento, esta fue la última vez que llego a mi casa y lloro toda la noche de lo mal que me siento conmigo misma por haber hecho algo que bien sabía no debí hacer, ni permitirte:
seguir humillándome.
Búscate otra, al fin ni te cuesta trabajo. Pero eso de ser tu putita disfrazada de amiga, conmigo no va a funcionar. Total, si siento algo o no, es meramente irrelevante...
Pd. Y no, no me mandes mensajes, mucho menos me llames "princesa": particularmente tú lo tienes prohibido dado que tú has sido el único que me ha dicho que en realidad no lo soy; y no, no "quieres verme", sólo crees que quieres verme, en realidad no "me extrañas", lo sabes y lo sé; y no, tampoco esperes mi mensaje, no lo hagas porque no llegará...
miércoles, 16 de abril de 2008
miércoles, 27 de febrero de 2008
Biografía semiautorizada
El realismo la invade desde muy temprana edad, cuando siente el desconsuelo de saberse una más en un mundo encerrado entre laberintos sin salida y escudos irrompibles.
Lleva colgando un extraño hábitat en el lado izquierdo de su pecho, al que denomina "corazón", y del cual casi nadie tuvo conocimiento a pesar de que casi todos vivían en él.
Se gradúa en el País de las Maravillas de Lewis Carroll y estudia una maestría de sabiduría infantil, teniendo como tesis a Le Petit Prince de Antoine De Saint Exupery.
Habita en uno de los lugares más paradisiacos del mundo, siendo ella misma una analogía de la felicidad que ahí existió pero que se ha ido perdiendo con el transcurso de los años y de los seres que han cambiado drásticamente sus costumbres.
Es fiel combatiente en el arte de perseverar, y cuando renuncia a la esperanza, cita a Kahlo diciendo: "pies, ¿para qué los quiero?, si tengo alas para volar..."
Ocasionalmente invadida por soldados crueles que dejan varias heridas en su cuerpo, marcas que no son visibles pero que son imborrables.
Niega el feminismo en todas sus formas, aún cayendo el error de ser una romántica apasionada, pero ya incapaz de creer en el amor. Se casa con Soledad, con quien procrea dos hijos: una niña llamada Depresión, y el primogénito, al que llama Dolor. Divorciada por convicción, recuerda que enviudó hace ya mucho de su primer esposo, de nombre Ilusión.
Ha sido fotografiada por algunos visionarios del deseo callejero, quedando sólo como recuerdo de cuartos abandonados por personas que no supieron valorar el arte expresivo de su alma, en donde se acumulan palabras que mueren al querer ser pronunciadas pero que nunca son escuchadas.
Harta de la mentira, se enfermó de la verdad. Actualmente se encuentra en una etapa comatosa, en un estado vegetal de respiración ausente. Se espera su pronta recuperación y su pronto despertar a la vida social. Duerme pasiva a la espera de la sorpresa, de la maldita mirada que la vuelva a la confusión de una vida tranquila, suplicante de estrellas que la han olvidado para buscar otros horizontes más fáciles de salvar.