Pues sí. Tan temprano y tan malas noticias.
Definitivamente es martes.
Abro mis ojos y despierto para recibir un nuevo día. Bajo las escaleras para preparar el desayuno y al querer alimentarla la encuentro ahí, en un rincón. Gris, sin movimiento. Algo sucedió.
Había estado luchando por su vida. Pero en este miserable lugar no existe un doctor especialista en su caso. "Cuestión de vitaminas", me dicen. Sólo eso.
No sé qué decir, sólo sé que lo veía venir y no hice nada más por evitarlo. Soy un asco y me siento tan triste. No merecía morir, pero no merecía la vida que llevaba.
Y estaba tan pequeñita! Recuerdo el día en que llegó a mi vida. Un martes, también. Anita me la regaló para que yo ya no estuviera triste por pendejadas en mi trabajo de entonces, yo siempre había querido una así. Era hermosa, tan pequeñita. Compartimos tres años juntas,pero después del huracán todo cambió. Con la inundación se perdío durante días, y cuando la encontré estaba muy débil. Nunca se pudo recuperar, al final no tenía fuerzas ni para comer.
Me imagino su agonía. Y sufro por ella. Y sufro más porque no debió de haber sucedido. Soy un mounstruo. Soy vil. Y ella estaba tan indefensa.
Pero fue una guerrera hasta el fin. Y por eso siempre va a estar en mi corazón y en mi memoria.
No sé qué haré ahora. Enterrarla? Cómo? En dónde? No lo sé. Estoy muy triste, la verdad. Y sé que no es ni será consuelo, sé que esto no está bien, pero sé que ahora está mejor.
Hace un año veía El Resplandor.
Hoy, veo morir a mi Ninja.
Cada 10 de julio esto se pone más triste.
2 comentarios:
:(
un abrazo por ninja
pobre ninja nunca la conoci pero cuanto lo siento
la hubieras llevado a jugar con Thor y Thuga
animo mi d
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