lunes, 30 de julio de 2007

Una “nena” como yo no se toma a la ligera

"You’ve made my shitlist!..."
L7


Me encabrona que me digas "nena".
Mucho más con ese tono de voz.

Me reemputa que te incomode el que conozca un amplio vocabulario y lo utilice en este escrito. Me exaspera que te moleste por ser elocuente y hasta cierto punto articulada, pero me dices las cosas más ingenuas y contradictorias y no sé si enojarme o rayarte de la lista. Ráyame tú de tu lista. No tengo por qué quedar bien contigo, después de todo es mi mundo, es mi vida, y este es mi blog (bueno, teóricamente porque tengo entendido que ya hay quien compró las acciones de esto).

Soy caprichosa y me gusta que cumplan mis caprichos. Pero no tú.

Detesto tanto que me trates como puta y me hables como si estuvieras en una hot line. ¿Tu familia se fue a Puerto y tienes vodka en la barra de tu cantina? Yo tengo Carbamazepina y Salbutamol, gracias.

También odio que seas tierno y que me acaricies las mejillas mientras duermo. Que quieras cuidarme. Porque yo soy tan capaz de romperte la quijada como cualquier otro wey. O de menos romperte el alma, eso sí no me falla. Me caga que quieras tomar mi mano y que digas que mis ojos tienen un reflejo muy bonito. Crees que soy una tonta más que sonreirá al escuchar esas chingaderas? No me cures las heridas, no te creas con el derecho de hacerlo.

Si te digo: "No, no tengo novio”, no es sinónimo de que puedes preguntarme si puedo andar contigo. Es más, ni siquiera significa que esté esperando encontrar uno. Y tampoco debes llamarme "reina", "corazón", "muñeca" y anexas cada que me veas o me hables.

Deja de buscar pretextos para tus cursilerías con estupideces del tipo “hay diferencias entre ser reservado y ser antisocial" o "es que tú eres una mujer muy inteligente y abierta". Precisamente por ser inteligente no creo en esas pendejadas.

Soy una culera. No sabías? Pues lo soy. Así que no termines perdonándome o haciendo treguas o justificando mis acciones con argumentos tiernos en mi supuesta defensa. No, ni soy rara ni estoy loca. Y tengo un chingo de amigos. No puedes quejarte o ser víctima de mis actos y perdonarlos para ver cómo los cometo de nuevo. Soy tan mal portada porque me lo permites. La verdad es que si no me lo permites, ya habrá quien sí. Hasta solita puedo.

Sí, me invitas unas chelas. Eso qué? No te creas que eso te da derecho a besarme. Y si beso a tu amigo, no sueñes que me puedes besar tú también. Si quieres verme desnuda, no inventes fines de semana en tu casa de playa. Me doy cuenta de las cosas.

Y si pongo la foto de mis piernas junto a alguna nota de mis noches de alcohol, es sólo eso; no busco más acosadores. Gracias.
No me interesa de qué tamaño es tu cama, quiénes son tus amigos, dónde vives o cuánto ganas. No, tampoco tu coche. Pocas cosas me impresionan ya.

Tampoco creas que ganándote a mi mamá la llevas de gane: tomaré eso como un punto más en tu contra.

No te acuerdes de mí cuando veas esa película. Nada de dulces. Deja ya de consentirme. No me llames más por ese nombre. Me llamo D, investiga los apellidos si es que te interesa.

Te jactas de "ser seis años mayor que yo"? Bien, pues entonces crece y empieza a actuar como tal. ¡Dios! Quiero hablar de algo.

Si nomás tienes ganas, mejor págale a una puta. Y si quieres quererme, ya te advertí las consecuencias. Por mí es igual, todo eso me vale madres.

PD: Por cierto, las “nenas” definitivamente no tenemos dueño.

sábado, 14 de julio de 2007

martes, 10 de julio de 2007

El post # 100 en un triste martes del mal

Pues sí. Tan temprano y tan malas noticias.
Definitivamente es martes.

Abro mis ojos y despierto para recibir un nuevo día. Bajo las escaleras para preparar el desayuno y al querer alimentarla la encuentro ahí, en un rincón. Gris, sin movimiento. Algo sucedió.
Había estado luchando por su vida. Pero en este miserable lugar no existe un doctor especialista en su caso. "Cuestión de vitaminas", me dicen. Sólo eso.
No sé qué decir, sólo sé que lo veía venir y no hice nada más por evitarlo. Soy un asco y me siento tan triste. No merecía morir, pero no merecía la vida que llevaba.
Y estaba tan pequeñita! Recuerdo el día en que llegó a mi vida. Un martes, también. Anita me la regaló para que yo ya no estuviera triste por pendejadas en mi trabajo de entonces, yo siempre había querido una así. Era hermosa, tan pequeñita. Compartimos tres años juntas,pero después del huracán todo cambió. Con la inundación se perdío durante días, y cuando la encontré estaba muy débil. Nunca se pudo recuperar, al final no tenía fuerzas ni para comer.
Me imagino su agonía. Y sufro por ella. Y sufro más porque no debió de haber sucedido. Soy un mounstruo. Soy vil. Y ella estaba tan indefensa.
Pero fue una guerrera hasta el fin. Y por eso siempre va a estar en mi corazón y en mi memoria.
No sé qué haré ahora. Enterrarla? Cómo? En dónde? No lo sé. Estoy muy triste, la verdad. Y sé que no es ni será consuelo, sé que esto no está bien, pero sé que ahora está mejor.

Hace un año veía El Resplandor.
Hoy, veo morir a mi Ninja.
Cada 10 de julio esto se pone más triste.

lunes, 9 de julio de 2007

Hoy es nueve de julio, otra vez

Y entonces no podía acostumbrarme a rodearme de una familia. Era demasiado fabuloso... bueno, pudo serlo. Una verdadera familia dotada de anécdotas, de risas, de recuerdos, de cariño. Y digo "acostumbrarme" porque eso quería, de hecho eso soñaba: que esa familia podría haber sido mía, y que cuando Ramayana estuviera en mi panza escucharía esas pláticas dominicales mientras yo de seguro dormiría en la mecedora de su habitación.
Pero no, no pude acostumbrarme porque el nexo que me unió a ese mágico momento ya no estaba ahí.
Por supuesto hasta mucho tiempo después lo ví todo con tal claridad.
Ahí estaba la vegetariana intentando comer una rica carne, ocupando un lugar que ya no le correspondía, y sin que nadie lo supiera. Ahí estaba luciendo su tonto vestido nuevo color verde esmeralda, y a pesar de no ser ella la destinataria pensada, curiosamente fue Esmeralda a la única a quien le agrado esa estúpida prenda que apenas verla ahora me provoca vomitar: aún me grita sarcástica y despiadadamente "Cuál es la idea? que se te vea el tirante del brassiere?", y bueno, ahora ya tengo una respuesta que bien hubiera querido poder pronunciar en el momento en que no escuché mi voz por contener mi humillación. No, definitivamente no, la idea era verme bonita para alguien que no tenía porqué hablarme así, y por supuesto, no contemplé que adelgacé más de la cuenta para ese vestido que se había guardado nuevo, esperando un par de meses antes ver la luz de esos ojos que no quisieron verlo. En fin.
Su mamá preparó el platillo clásico del que terminé enamorada, y eso logró hacerme quedar satisfecha. Comiendo rodeada de gente que celebraba la fecha que mi corazón había albergado por semanas diciéndome ya pronto estaremos ahí. Comiendo sola. Sonriendo, escuchando. Queriendo pertenecer. Tan tonta.
La breve lluvia fue el pretexto ideal para pedirme que me quedara ahí mientras un Oxxo cercano surtía a los niños de algunos dulces y su compañía. Porque claro, a eso exactamente había ido yo, a no acompañarlo. A quedarme esperando, tal como había estado esperando por años. A desperdiciar cada segundo de tiempo valioso en silencios y soledad acompañada, o literalmente sin compañía.
Afortunadamente a Manolito le gustaban los cuentos, y pude refugiarme en la lectura. Me senté en el piso mientras el niño se acostaba en mis piernas para escuchar cómo Blanca Nieves mordía una manzana envenenada. Le acaricié el pelo utilizando provechosamente un poco de la ternura que había llevado en mi maleta, al menos él sí la aceptó. Más tarde, fui requerida en la sala, por suerte mi lugar de residencia fue un buen tema para iniciar una conversación. Claro, no con él.
Las horas pasaron y quise ser ser serie policiaca para tener un poco de su rating. Pero su perfecta nariz acaparaba mi atención, su perfecto perfil y el leve roce de su pantalón junto a mi pierna. Su silencio y mis pensamientos.

Lo recuerdo como si fuera ayer. Como si fuera hoy mismo.
Un año y un día después, los deseos de un bonito cumpleaños continuan arremolinándose en mi mente, aguardando como un vestido nuevo que eventualemente dejará de entallar sin haber sido estrenado, esperando haya tenido un buen día.
No un "feliz cumpleaños", pues me dejó claro que nunca podrá ser feliz, a pesar de tener todo lo que tiene y que tuvo.
Simplemente un día más ameno que el año anterior.

sábado, 7 de julio de 2007

Si este post tuviera nombre, sería el tuyo...

Cosa curiosa el Ave Fénix.
No sólo renace de las cenizas.
En mí opinión, lo más interesante es que puede llevar cargas muy pesadas, y su llanto es curativo.




Quién iba a pensar que exactamente un año más tarde estaríamos en donde quiera que sea que estemos,
haciendo lo que quiera que sea que estemos haciendo,
siendo quienes ahora somos.

jueves, 5 de julio de 2007

Tú, según lo que pase es lo que hará la distancia
entre lo que aquí pasa y lo que no quisiste en realidad
y está bien, hasta hoy
y hasta hoy, y hasta hoy
está bien

No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente
No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente

Tú, que todo desprendes rapido, es lo que hará que me vaya
entre lo que aquí pasa y lo que no quisiste meditar
y está bien, hasta hoy, hasta hoy...

No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente
No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente

Que todo sea como ayer?
Que todo sea como ayer?
Que todo sea diferente?
Que todo sea como ayer?

No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente
No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente
No sé porqué piensas que esta vez todo será diferente

Mothora