jueves, 29 de junio de 2006

La mitología de un rock


Steppenwolf sabía lo que decía al hablar de seres nacidos para ser salvajes. Hoy tenemos el ejemplo en cuatro de ellos, cuyas fuerzas venidas de puntos distantes que coincidieron en uno, han formado un torbellino decidido a arrasar con lo que se ponga en su camino.

Y es que la nueva escena independiente en México cada vez se torna más difícil. El público pide algo más. La generación del descontento se ha vuelto más exigente y está en busca de propuestas honestas, de opciones que te dejen pensando, que se queden registradas en tu memoria. Es aquí donde aparece Sátiro Banzai.

La historia cuenta que esta banda veracruzana nació hace ya poco más de un año, un año de trabajo que no ha sido nada fácil, pues sus integrantes han tenido que luchar como héroes de una fábula de constancia y esfuerzo que demuestra la voluntad humana para seguir las pasiones y los placeres; y el talento de sus integrantes ha sido su mejor arma. Enrique Saavedra, "Turk Nobiac Cext", ex-guitarrista de la banda Ojiva, es quien lleva la voz principal. Eduardo De Luna, cuya experiencia en el rock se avala desde 10 años atrás, siendo fundador de bandas como La Flor Nuclear y Pok Ta Pok -al lado de Jorge Reyes y la batería de Rafael De La Torre-, se encarga de la primera guitarra. El bajo eléctrico está a cargo del talento de uno de los grandes del universo comic en Veracruz (Utopia comics - revista MAD), Rafael Llanes "Wante". La formación de esta banda ya ha vivido un cambio, donde la batería del también llegado de la banda Ojiva, Eduardo Hinojosa "Kookmeyer", dejó su lugar al provocador ritmo de Luis “Chico Guns” agregando a la nueva alineación un toque metalero, que logra un sonido más duro y definido donde los Sátiro Banzai encontraron la intensidad y el sonido que perseguían.
A qué suenan?
Digamos que si la emoción de Stevie Ray Vaughan y el vigor de Axl Rose cuando su Appetite for Destruction te reventaba los oídos, pasaran una noche desquiciada bebiendo en un jardín de ninfas, engendrarían las bases de Sátiro Banzai. Su sonido es pesado, te abraza para luego revolcarte en el lado más intenso del rock, al que toman como materia prima para crear un estilo único, fresco, bien logrado.
Las influencias de sus integrantes van desde el rock progresivo de King Crimson, el punk de The Ramones, Jimi Hendrix, Dinosaur Jr., The Cure, My Bloody Valentine, Soundgarden, Metallica, Rush, hasta el grunge de Nirvana y Pearl Jam, lo que ha sido fundamental para establecer los matices y acentos de su música.
La composición es de suma importancia para la banda, y sus letras hablan acerca de la ansiedad juvenil en el mundo actual, levantando un grito de inconformidad con la sociedad. La actitud que llevan va de la mano con sus canciones, pues Sátiro Banzai ha buscado abrir espacios culturales y artísticos, dando realce a la comunión entre músicos y comunidad.

El poder de una banda en vivo. Cuatro talentos explotando en el mismo espacio
Sin dudarlo, los Sátiro Banzai son de lo más rocker que presenta el panorama underground dentro del puerto, y no pretenden limitar sus horizontes. Boca del Río, Nautla, Orizaba y Xalapa ya han sido testigos de sus desenfrenados ritmos. Compartiendo escenarios con bandas locales como Arrecife, Cóatl, Azul Sandía, Malvétika y Comandante Mono, entre muchas otras, la agrupación ha presentado su música en vivo en más de 25 ocasiones, destacando entre ellas la guerra de bandas “Rock por México” en octubre del 2005, donde la agrupación ganó el 3er lugar. Quienes hemos vibrado con ellos al escucharlos sobre un escenario sentimos su energía, su honestidad y la diversión que le imprimen a su ejecución. ¿En qué radica el secreto de Sátiro Banzai? En la extraordinaria técnica y el estilo con el que envuelven a quien lo escucha.
Planes: no hay retorno...
Satiro Banzai viene fuerte en el marketing del movimiento rockero del puerto: la producción de su primer disco está por concluir. Formado por 10 cortes, está planeado para presentarse en grande una vez listo para ver la luz; paso siguiente será buscar una disquera para la distribución del material, que tiene momentos experimentales y desafiantes. Sus integrantes se preparan para dar grandes pasos, mientras siguen la enseñanza de la vieja escuela: rockear todo el día y toda la noche.
Esta es una banda que promete, y al escuchar su propuesta se nota cómo las cosas hechas con calidad no necesitan seguir la corriente “de moda” para destacar. Lo que los distingue de entre las demás bandas de México en este momento, es que tienen claro que el rock duro no debe debilitarse; y las dosis de irreverencia que le imprime Sátiro Banzai a su sonido le devuelve esa fuerza.

Sátiro Banzai es una banda que no se va, una vez que la escuchas no la puedes dejar. Todavía recuerdo la noche en que esas primeras letras anunciaban lo que se venía: "no estoy soñando, he aprendido a volar"... Su poder nació con ellos desde que eran sólo una idea. Y cuidado: ahora son una realidad. Una poderosa y salvaje realidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ah tu blogggggggg... que por cierto está en mi compu como favoritos…
Este del rock está bastante bueno y con datos exactos y comentarios acertados como tú sabes hacerlos… no miento, a mí también me gusta como escribes...
Oye mándame lo que escribiste, andale sí??