lunes, 29 de mayo de 2006

Si me advertí

"Si me advertí
que el error te hace crecer,
¿cuántos debo cometer?..."
Zurdok

El amor es una maldita utopía que mastican todos aquellos que no tienen dientes.
El amor es un pedazo de locura que a algún torpe se le extravió en el callejón del mito.
El amor es el pretexto perfecto que encuentran los que no tienen nada, para soñar que algo llegará a llenar su miserable vida, en la que por supuesto ya no cabe nada más porque está repleta de su gran estupidez.
El amor es el apodo que se le pone a los textos que surgen de una pluma dolida cuando los dizque poetas no tienen una gota de juicio.
El amor es un decir que sólo pronuncian los mudos.
El amor es el hogar de las canciones que nacieron de letras revueltas en rimas casuales destinadas a permanecer sin dueño.
El amor es una gran olla de egoísmo en la que hierven los cobardes.
El amor son sólo cuatro letras rodeadas de nada, basadas en nada y que llevan a nada.
El amor es un perro sarnoso con muchas muchas pulgas, que sólo es capaz de sentir placer al rascarse fuerte.
El amor es la fantasía que puedes conseguir en cualquier Oxxo mientras te comes un hot dog y piensas que eres especial.
El amor es ese mundito feliz cuyos habitantes creen que existe sin saber que ni siquiera están vivos.
El amor es el único refugio que encuentra el eterno solitario para irse a beber una cerveza y fornicar con la única puta que le hizo caso.
El amor es un barco con alas. Alguien ha visto un barco con alas? Claro que no, porque para qué coño sirve un barco con alas?
El amor es todo lo ridículo que has hecho en tu vida, envuelto en un listón rojo que tirarás a la basura.
El amor es como el futbol: te lo ensartan a huevo todos los domingos hasta que te lo tragues todo, y al final o le apagas a la tele, o te pones la playera y mueres aplastado en el estadio.
El amor es el 29 de febrero de todos los años no bisiestos.
El amor es indescriptible, y si es indescriptible es porque nadie lo ha conocido lo suficiente para saber qué es y así poder decirme que estoy equivocada.
El amor es la curita que le ponen a un hueso roto.
El amor es absurdo como el pasto, que cuando crece lo podan, para que vuelva a crecer, y lo vuelvan a podar.
El amor es la parte de tu cerebro que sonríe mientras estás en ácidos.
El amor es la bodega en la que todo el mundo deposita los restos de sus anhelos para que el fin de semana se intercambien en un bazar.
El amor es la llave que abre un candado que no existe.
El amor es el reflejo de lo que quisieras tener y que sabes que nunca tendrás.
El amor es el superhéroe de todo aquel que no necesita ser salvado.
El amor es la cuenta de esa cena deliciosa que todos disfrutaron pero que nadie se anima a pagar.
El amor es la bacteria contagiosa de una enfermedad incurable y letal.
El amor es la ventana de la cocina en la que agregas levadura a tus recuerdos mientras los metes al horno.
El amor es el juego en la feria en el que te subes para divertirte y te bajas vomitando.
El amor es Andy, y Andy ya no está aquí.
El amor es un pie izquierdo mutilado que lleva zapatos Christian Dior.
El amor es el producto más rentable para la propaganda de la vida.
El amor es la telaraña en la que a las mariposas suicidas les gusta enredarse.
El amor es el credo de aquellos cuyo dios no les cumplió y quieren culpar a algo más poderoso que ellos mismos.
El amor es una casa con bonito jardín y cuatro habitaciones en la que no vive nadie.
El amor es subirse a una bicicleta a toda velocidad y aplastar con la llanta trasera a un gato blanco.
El amor es la necedad de cantarle a la bahía cuando la bahía ni siquiera tiene oídos.
El amor no es la flor en el balcón, es la mosca que la ronda tres días después de haberse marchitado.
El amor es una fotografía amarillenta que se salvó de ser velada pero en la que no se ve nada.
El amor es un soliloquio que inica diciendo un incierto hola a un seguro adiós.
El amor es el verso creado por un disléxico para un náufrago analfabeta y ciego que nunca lo recibirá.
El amor es la alucinante mentira que a todos les gusta creer.
El amor es una invitación a no esperar nada en absoluto.
El amor es lo mismo de siempre: querer que las cosas sean diferentes, y hacerlas igual.
El amor es la princesa vestida de Luna bailando sola en un concierto de reggae mientras su alma llora.
El amor es saber que todos somos mortales, y aceptar que absolutamente nadie ha muerto de amor.

Bueno me voy, es tarde y tengo que ir al banco.

sábado, 27 de mayo de 2006

Esperanzas


Me gustaría poner los puntos sobre las íes.
Pero veo que tal vez no todas las íes llevan puntos.
A pesar de todo, quiero seguir confiando: a lo mejor lo que yo tengo es una i mayúscula.

domingo, 21 de mayo de 2006

Disfraz

Ah qué simpática estuvo la fiesta.

Ahí estaba yo, 11 de la noche en la azotea del viejo edificio, complementando el escenario lounge que creamos con las velitas que decoraban el ambiente. Luces, un par de amplificadores y un buen juego de luces rodeaban a las mesas. Dos enormes hieleras saturadas de cerveza. Todo estaba puesto. Sonreímos y bajamos al departamento a vestirnos. Justo al entrar, obscuridad. No quedo más que esperar a ver a qué hora se le ocurría a la luz regresar. Vaya suerte, noche de sábado con un apagón en toda la Península, así que ahí seguíamos, a medio vestir –sin el aire acondicionado ni los ventiladores ya sabemos el calor que hace- y sin poder maquillarnos.

Todos iban llegando, subían directamente al lugar de la fiesta, tal vez por el fresco, tal vez por la iluminación de las velas, o tal vez por las cervezas. Después de una hora y tanto de esperar, Nefertari y la playmate le agradecimos a la CFE que la música por fin sonara, y subimos.

Heme ahí saludando a Bob Marley, al Santo, a Elvis (lo sabía! Elvis vive!), a Paul Stanley, a Gandalf. Mientras, Nefertari posaba para la sesión fotográfica. Claro que por aparecer hasta esa hora es que no me había dado cuenta de que ahí estaba el Zorro. Su mirada sobre mí lo dijo todo. De por sí no es fácil ser una conejita, como para sentirme aún más incómoda con su manera de verme. Y se acercó a saludarme. Hola qué tal, gracias, tú también te ves bien… por favor deja de verme así…

Una cerveza, otra más. La gitana se acercó a leernos la mano: ante su fallida, qué digo fallida, totalmente desatinada e imposible predicción no pude más que reír, una risa la verdad muy sin ganas, pero bueno, dicen que si no eres amable con los gitanos te roban hasta el alma y la mía ya tiene dueño así que no estaría bien disponer de ella.

Nefertari bailaba, nunca pensé que Elvis pudiera interesarse tanto por los bailes egipcios. Pero así fue, y por eso supe que de mi amiga faraona ya no sabría nada en lo que restaba de la madrugada. En ese momento lamenté que mi otra amiga decidiera ir de mujer invisible (tan invisible que nunca la vi en la fiesta porque en todo el día se desapareció), ah que la Flaca, con eso de que anda enamorada prefiere exprimir cada segundo de su tiempo al lado de su futuro marido... Ni qué hacer, decidí platicar con la hawaiiana que tenía a mi lado. Claro que la hawaiiana venía con la porrista, así que su platica tampoco era muy de mi interés. Entonces el mecánico tomó de la cintura a su hawaiiana y la porrista se fue por una chela. No es que me importara quedarme sola, porque no lo estaba, sino que no quería quedarme sola con el Zorro.

Equis. De mi bolsa saqué un cigarro y lo encendí. El cielo se podía apreciar maravillosamente, y quise que alguien estuviera ahí. En fin, sólo estaba el Zorro, y después de tanta cerveza me dijo:
-No quieres mejor ron? O vodka? Fuimos a comprar estas botellas...
-No, muchas gracias
-Lo digo porque sé que no tomas cerveza
-Sí tomo cerveza
-Bueno, pero sé que a ti lo que te gusta es el vodka, con jugo de uva y cuatro hielos

No sé porqué no me gustó que supiera de manera tan precisa mis gustos. Digo, si fuera cualquier otra persona tal vez no me importaría, es más, me agradaría la atención, pero insisto, con él ya me sentía incómoda.

No muchas gracias, no quiero bailar… claro que podemos platicar, sólo que mis ojos están más arriba, no sé si pudieras dejar de verme las piernas… El caso es que unas horas más tarde, así de la nada, el Zorro comenzó el ritual que yo ya había escuchado antes. Sentándose a mi lado, haciendo intentos por hablarme al oído y decirme todas esas frases hechas que se supone deben conquistarnos a todas las mujeres... Y no, la verdad no te la compro, porque ni soy tan fascinante como crees…Es verdad que dijiste cosas lindas de mí, algunas hasta eran ciertas. Igual y sí, ahí sí tienes razón, soy difícil de impresionar… Pero me aburren los disparos incesantes de tus preguntas necias, "porqué no?", “sí pero porqué no?”, "y eso qué tiene?", "es que no te das cuenta", “por eso, quiero que me conozcas”, “pero porqué?”, “ay por favor, tengo 29 años, sé perfectamente lo que quiero y lo que quiero es besarte"…

Súbitamente llegó ella. Lentamente vi cómo su pasado se inclinó entre nosotros para quedar frente a él y decirle sus verdades con todo el dolor de una mujer enardecida, pisoteando su propia dignidad a costa de ganar una batalla perdida, la cual ni siquiera me interesa pelear. Y si "hicieron el amor hace dos noches", a mí qué? Y si "lo único que le interesa es coger conmigo" [sic], a mí qué? Y si "tienen una historia", a mí qué? Nada de ello me mueve ni la más mínima pizca de interés, y bueno, los cheques de sus insultos no tienen fondos en el banco de mi ánimo… Esta situación me parecía tan absurda que lo único que le hubiera aplaudido es que por fin, directa o indirectamente, quedé impresionada por el Zorro, quien palideció al instante y no supo ni qué decir.

Soy una dama y como tal, no iba a quedarme a ver el desenlace de aquel caso para Silvia Pinal. Las escenitas me dan mucha flojera. “Disculpen que los interrumpa, pero veo que tienen varios asuntos pendientes por arreglar, así que bueno, como yo no tengo absolutamente nada que ver aquí, me retiro, con permiso…”.

Nefertari, vámonos wey. O bueno, dile a Elvis que te aguante y llévame a mi casa, por fa. Mira que igual son las 6 de la mañana... Ok, en lo que tomas tus llaves te espero abajo.

Emboscada. En plenas escaleras. No te me acerques, de verdad. En serio no te preocupes, no hay problema, no, ni me des explicaciones, y hazte para atrás, te lo juro. Ja, mucho menos me presiones, los chantajes a mí no me van, ya no quieres ser nada más mi amigo? Es eso o nada? De verdad lo lamento, pero pues tú (y "tus 29 años") lo están decidiendo… Sí Nefertari, ya estoy lista, vámonos.

Qué cosas.

Por cierto, yo nunca me quité mis orejitas...
Aunque me pregunto si una capa, un sombrero y un antifaz le serán suficientes al Zorro para encubrirse ahora.

sábado, 20 de mayo de 2006

Y ya hay demasiados bultos...

Un hombre sin sueños se convierte en un bulto sospechoso.
Lo dijo Alberto Cortés.

Eso es todo lo que yo podría decir hoy.
Hay que soñar más.

viernes, 19 de mayo de 2006

jueves, 18 de mayo de 2006

Gracias Gondwana!

Dicen que si pides algo con todas tus fuerzas, hay bastantes posibilidades de que se te cumpla. Desde que Coelho lo dijo, todos lo tomamos como un paradigma universal: "Si deseas algo con toda tu alma, el Universo entero conspira para lograrlo". Si a eso le agregamos que nuestros sueños se nutren con el entusiasmo que pongamos para hacerlos realidad, la cosa se pone mejor.
Ah, ando muy optimista. Sí, hoy tengo una sonrisota y nada me la puede borrar. Deben ser las seis sorpresivas palabras que me han puesto a caminar sobre una nube:

" ... y ahí estaré con mi chiquilla "

Cuando menos lo imaginaba, leo lo que -secretamente- siempre quise leer. Tal y como siempre me gustaba imaginarlo. Una tontería tal vez, pero la más hermosa tontería que pudo sucederme una mañana como cualquier otra.
Fue hermoso.

Las cosas inesperadas son las más mágicas.

miércoles, 17 de mayo de 2006

Del triunfo del Barça y la globalización

En efecto, estamos contentos porque el día de hoy el Barcelona queda como campeón de la UEFA Champions League al ganarle 2-1 al Arsenal. En lo personal, creo que el partido pudo ser mucho mejor, para ser la final ninguno de los dos equipos lució como sabe hacerlo; no es que haya tenido mucho chiste ganar así, con mucha emoción y poco futbol, pero bueno, ahí está el merecido resultado.
En fin, el caso no es hablar del partido porque pues ni comentarista soy, el punto es que casualmente me encontré con esto en la red, me pareció muy interesante y pues... helo aquí.


La pelota en la Torre de Babel
Reflexiones que dispara la globalización presente en la Champions

Es curioso, aunque no sorpresivo, lo que ocurrió en las semifinales de la UEFA Champions League: cuatro equipos europeos con jugadores y entrenadores provenientes de 17 países y, en todos los casos, no hubo mayoría de futbolistas del origen del equipo. Es más, el Arsenal, no alineó ni un solo jugador británico. ¿Esta situación es consecuencia directa de la globalización? ¿Es porque cayeron las barreras transnacionales al crearse la Unión Europea? ¿Es porque la apertura hacia los comunitarios dio por tierra con todos los cupos que limitaban la contratación de extranjeros? ¿Es porque el mundo se convirtió en una pequeña gran aldea y ya no se puede hablar de fronteras claras? ¿O es directamente porque la plata de los poderosos los convierte en dueños del mundo, ya que pueden comprar cualquier talento que se les ocurra?

Se podría decir que es un poco de todo, pero esto sería no decir nada. Culpar a todos de cualquier situación injusta es lo mismo que no responsabilizar a nadie.

El mundo (¡oh descubrimiento!) ya no es lo que era antes. Así como se produjeron revoluciones políticas y económicas, la gran revolución de los últimos 30 años estuvo relacionada con las comunicaciones. Desde que entró en funcionamiento el primer satélite para acá, el planeta se ha ido achicando paulatinamente hasta ser lo que es hoy: un pañuelito. Si cae una roca en Afganistán, el ruido se escucha en Nueva York, Buenos Aires o Shangai, siempre y cuando haya alguien que tenga ganas de comunicar la caída de esa piedra.

Esto es interesante en un punto clave para el desarrollo de la humanidad. Ahora, ejercer la censura es más complejo: ya no es tan sencillo limitar el acceso a la información de la gente. Las compuertas de la TV, la radio, los medios y gráficos y fundamentalmente de Internet se abren en todos los sentidos y hacia todos los lugares.

El fútbol no ha podido escapar de esta lógica. La comunicación, el marketing, la necesidad de generar interés que exceda lo que ocurre en el campo de juego, ha movido a las grandes potencias del deporte a invertir sumas exorbitantes con tal de mantenerse en el primer lugar de ranking, más allá de los campeonatos que se puedan conseguir (Ejemplo claro: Real Madrid, un líder sin títulos).

Pero, ¿el poder económico es lo que se impone por sobre el resto de los valores? Hoy, y desde hace 30 años, sí; aunque la cosa tiende a cambiar. Porque el capitalismo es dinámico: de hecho, los clubes sin fines de lucro de antaño mutaron hacia sociedades con claras intenciones de conseguir rentabilidad o la figura de los mecenas (el caso del Chelsea o del Corinthians) es un fenómeno que se agota en sí mismo y que muy pronto será recordado como un eslabón más en la larga cadena de despropósitos que generó el fútbol. ¿Seguiremos viendo equipos multinacionales y multirraciales? Sí. La diferencia estará en que la procedencia de los jugadores ya no estará puesta en primer lugar. Se naturalizará la internacionalidad de los equipos y retrocederá el racismo: ya no interesará tanto el color de la piel sino el de la camiseta. El poderío económico seguirá siendo el rey, salvo que se profundicen algunas grietas que ya está mostrando el sistema actual. Seguirán salvándose unos pocos mientras la gran mayoría de los jugadores realizarán piruetas para conseguir buenos contratos que les permitan llevar adelante vidas dignas. Pero al menos habrá horizontes.

Esta columna puede sonar conformista, o al menos adaptada. Pero en rigor, lo que ocurre es que nadie sabe muy bien (ni el que firma estas líneas) dónde está puesto el acento hoy. Por ejemplo: ¿los globalifóficos son progresistas o son reaccionarios? Porque un mundo sin fronteras fue el sueño de muchos revolucionarios del siglo pasado. Y hoy, que hay movimientos en ese sentido, aparecen grupos que se oponen. Es cierto, la pregunta es quién decide en este asunto de la globalización. Pero también es verdad que las puertas se abren y que, una vez conseguido este paso inicial, nunca se sabe cuántas estarán en condiciones de seguir haciéndolo.

¿Es soñar demasiado pensar en un mundo que, amparado en la globalización, tome impulso hacia una comunidad internacional? ¿Que haya un retroceso del poder del dinero para reinvidicar cuestiones más vinculadas al humanismo? ¿Que se produzca un reacomodamiento ideológico de los diferentes actores sociales? ¿Que se genere un debate más profundo sobre qué capitalismo queremos ahora que el capitalismo es el amo del mundo? ¿O que se avance hacia una nueva conformación política más justa, con menos vanidad y con mayor acento en la calidad de vida que en la generación de recursos?

¿Es soñar demasiado? Puede ser. Pero la historia de la civilización nos indica que los sueños de hoy, bien pueden ser las realidades del mañana.



Mariano Hamilton
Publicado el jueves 20 de abril del 2006

este es su archivo de columnas

sábado, 13 de mayo de 2006

Moderando adicciones

Sigues sin tener idea...
Y tú me hablaste de "señales"? Claro, ahora lo de las señales "no es para tanto"...
No, no, no.
Ni la más mínima idea.
No la tienes.

miércoles, 10 de mayo de 2006

Me vale

Hoy no quiero hablar de nada, ni hablar con nadie. No quiero escribir acerca de nada, ni escribirle a nadie; no quiero escuchar nada, ni escuchar a nadie.
La verdad, hoy no quiero nada.
Sin querer y sin pensarlo, hoy sólo canto esa rola de Fiona Apple que voy entendiendo cada día más.

Sí, y que absolutamente todo el mundo se vaya al carajo. Al carajo con todos. Me vale.

lunes, 8 de mayo de 2006

Helado de limón

Hace algunos días te platicaba que había estado comiendo toneladas de helado de chocolate. También te dije que lo hacía aunque ese no era mi favorito.
-¿Cuál es tu favorito?- me preguntaste
Inmediatamente y sin dudarlo, te respondí:
-Limón
-¿Limón? pero si ese no es un helado, es nieve...
Mmm. A mí me dio lo mismo. Sin embargo, y aunque ya han pasado semanas de eso, sigo pensando en mi respuesta y no estoy muy conforme con ella. Tal vez fue demasiado automatizada, años y años de consumir helado -ok, nieve- de limón me avalan. ¡Se me hace tan fresca! Además, no soy mucho de sabores dulces, y lo acidito del limón me gusta. Pero pensándolo bien, en esos años y años de consumir dicho sabor me he topado con algunos más dulces que otros, todos de limón, pero con más o menos azúcar. Esa variante le resta puntos en mi top ten. Por otra parte, el análisis gramatical también hace que quede desbancado como ganador al premio de mi helado favorito: no es helado, ciertamente es nieve...
Entonces me puse a pensar, ¿y cuál es mi helado favorito? Quizás me es complicado saber con exactitud porque, como con la música, cada sabor despierta una sensación diferente, así que dependerá de la ocasión. ¿Favorito como para qué? Por ejemplo, cuando estoy deprimida, como chocolates frenéticamente. No lo he intentado con la versión en helado, pero tal vez surta efecto. Cuando tengo calor, ya quedamos que mi favorito es el de limón -¡otra vez! que no es helado, ¡sino nieve!-. Existe un sabor en Häagen-Dazs® que verdaderamente me fascina: chocolate blanco con almendras; pero además de que es difícil de encontrar, nombrarlo como mi favorito sería algo medio snob.

Pero teniendo una amplia gama de posibilidades, ¿cómo discriminar a algún sabor en particular? Vainilla, mocha, cereza, coco (¿lo han probado con kalhúa? si no lo han hecho no saben nada), uva, chocochips, nuez, napolitano (que se me hace un sabor muy inteligente por su eclecticismo), capuccino, baileys®, raspberry, blueberry... Sería más fácil decir cuál no es mi favorito, como el de pistache, el de cajeta o el de menta, o decir que me gusta mi faceta experimental al proponerle a mi paladar explorar nuevas explosiones de colores y aromas varios, como el helado de pétalos de rosa (que me lleva al mercado de Oaxaca), el de tequila o el "beso de ángel" (que me llevan al Tepoznieves de la avenida Nader), o la más reciente adquisición al catálogo: el de elote (que no sé si me lleva a Mérida o más bien a Veracruz).

El caso es que entre la variedad de sabores y la confusión entre si son nieves o helados, dejo la opción abierta para todo. Sin limitarme a un sólo sabor, decidida a sorprenderme.

En fin, veo que sólo podría concluir diciendo que si me preguntaras nuevamente: cuál es tu helado favorito?, no respondería que no lo sé, esa es una respuesta muy boba e indecisa, por el contrario, simplemente te diría que me estoy dando la oportunidad de descubrir todos los sabores que existen, y que lo que sí tengo muy claro al respecto, es que para las princesas no hay sabor mejor que el de fresa para después de hacer el amor.

sábado, 6 de mayo de 2006

Nombres de la selva

"No lees mis señales"??
Esta tarde, tuvo un momento en donde todo sonó como una canción muy hermosa.
Hasta que me dí cuenta de que no tienes idea.
En verdad, no la tienes.

Qué mal.