jueves, 27 de abril de 2006

24 años

Para Andy, con todo el amor y para siempre...

Hoy es tu día, lo sabemos. Y sólo por eso estuve a punto de escuchar a Benny, te acuerdas? (claro que sí te acuerdas, si hasta fuimos a La Boom sólo para verlo y cantar las tres únicas canciones que me sabía de él... por cierto te fijaste que la última que cantó fue repetida porque ya la había cantado al principio?!! Pero sé que no te importó así que probablemente me dirás que no...) En fin, la verdad no me animé a ponerlo, porque me iba a poner tristona y en los cumpleaños uno debe sonreir... Y sí, de alguna manera sonrío, porque estoy celebrando tu vida, esa vida que viviste y que sigues viviendo aunque de una manera diferente...
Me pregunto qué estaríamos planeando si las cosas no fueran como son. La verdad, quisiera que fueramos al Daddy sólo para verte como aquella vez de la fiesta tema, en la que "fuiste -hic!- a la frrrmacia -hic!- a comprar el bibreron -hic!- que llenaste de zrvezza -hic!-", oh oh, prometí no decirlo, pero qué crees, esa anécdota es muy buena y merece que la recordemos más seguido; aunque sabes qué?, tal vez no podríamos ir porque de seguro estarías festejando con Max y Maki, y yo esperaría para verte y que con esos ojos grandes y bien abiertos y tu sonrisa infinita llegaras corriendo a contarme cada detalle del sushi que te prepararon... Entonces, yo me reiría mucho de la forma tan simpática que tenías para platicar las cosas, te pediría que cambiaras el cd de "Luismi" o de Alejandro Fernández, o peor, de La Academia! -esos que sieeeempre traías en tu coche-, y sacaría al tema la tarde en la universidad en la que en el baño del auditorio, justamente antes de presentar el examen final de Análisis y Comprensión de Textos, fui la primera persona a la que le contaste que estabas esperando a tu bebé, lo que hizo que el semestre siguiente fueras la más aplicada en los apuntes (tanto que yo te copiaba en Estadística, recuerdas?), y que hacía que no cupieras en el pupitre con tremenda panzota, pero era genial pues a cada rato ibamos a comer porquerías a la cafetería, y no creas que se me ha olvidado que te reías de mí cuando lagrimeaba al enchilarme por comer Rancheritos...
También te pediría disculpas por la vez que me enojé contigo por una estúpida entrega final en la que me llevaste todo el material el último día, no porque eso haya estado bien eh flojis! sino por la manera tan tonta de hacer mi berrinche poniendo tu nombre completo en la portada, jejeje, te chocaba tu segundo nombre, verdad?... Otra cosa que lamento es no coordinar contigo las fechas de mi viaje a Europa, no sabes el coraje que me dio el llamarte en cuanto regresé y escuchar que habías registrado a Maki un día antes y habías querido que yo fuera testigo; pero bueno, puede decirse que fui testigo de sus últimos minutos dentro de tu vientre, cuando estando en la universidad me llamaste para decir "D, corre! ya va a nacer tu sobrino, estoy yendo al Hospital Americano!" y llegué a presenciar un momento hermoso, te estaban ingresando a quirófano y tu papá llevaba hasta el tripié de la cámara para grabarlo todo, y tú, con tu carita de miedo me tomaste la mano y sonreíste... con esa sonrisa que sólo te había visto el día de tu boda, mientras bailabas con tu amado Max, no bailabas, flotabas, congelabas la respiración de cualquiera que te viera... es más, hasta la cancioncita de Rossana me gustó sólo por haber vivido eso...
Tantos recuerdos, de verdad tantos... O no me digas que ya se te olvido que eras la encargada oficial de terminar las clases? Siempre contando los segundos con reloj en mano, eso sí, muy correcta porque siempre levantabas la mano anunciandole al profesor que, sutilmente, ya podía ir concluyendo... O cuando te platiqué la teoría expuesta por mi novio de ese entonces acerca de tus duendes productores de leche, y la cara que pusiste cuando te dijo que tu nombre estaba bonito y que si un día se compraba una guacamaya le pondría así... O que aprovechabas cualquier pretexto para salirte de la escuela, muchas veces para ir a ver a tu novio, aunque la mejor fue cuando me sacaste de clases para ir a Mix Up y como me sentía mal por eso me sugeriste, muy lista, comprar el Cd de Caifanes, sabiendo que eso haría que me sintiera menos mal... y ahora ya mi mente está oyendo tus risas de nuevo...
Hoy es tú día. Pero al escribir esto puedo ver que en realidad todos los días lo son. Porque eres presencia, eres constante en el hoy, en el ayer, y lo seguirás siendo. Eres esos momentos que sabes que faltaron por hacer. Eres ese pensamiento que cruza mi mente cuando quiero platicarte algo y de una u otra forma sé que lo escuchas. Eres esa cara de asombro que no alcanzaste a poner cuando pensaba en enseñarte el arete que me puse en la lengua el mismo día en que, horas más tarde, me enteré de que algo no andaba bien. Eres sonrisa color melancolía. Eres los aretes con forma del signo de peace and love que usabas en la secundaria durante nuestros alocados 90's. Eres el Huapango de Moncayo. Eres los zapatos de Zara que entre risas me convenciste comprar porque según tú "era muy rockera y ya era hora de que tuviera accesorios con maripositas y cosas de niñas". Eres el Cascanueces de Tchaikovsky. Eres la pulsera que llevo en mi muñeca izquierda y el broquel que me regalaste para el piercing de mi ombligo. Eres la gotita de rocío de la que se desprende un arcoiris. Eres el delicioso pay de mamey que prepara tu mamá. Eres suave melodía, poema que emociona. Eres más que eso, eres, siempre eres.
Tú, que sólo hablabas del amor, que sólo pintabas corazones en el aire, en tus libretas, que siempre tenías algo nuevo que compartir, me pregunto qué me dirías ahora.
Nunca diste señas de que algo pudiera ir mal. Nunca nos avisaron que el día en que todo esto acabaría estaba por llegar. Hubiera sido inútil, igual no lo hubiera creído. No puedo ni recordar el último momento, tal vez fue ese día de clases en julio, en el que salíamos de vacaciones y tú, como siempre, saliste volando, a ver a Maki, a disfrutar cada centímetro de vida, cada minuto de felicidad que, afortunadamente, nos diste a todos la dicha de compartir. Nunca hubo un adiós, no hubo tiempo. Todo quedó en un "bye muchachos! nos vemos el próximo semestre!..." Y aunque me duele mucho que eso ya no pudo suceder, no puedo lamentarme, porque entendí que cuando mire en cada atardecer ese momento en el que el Sol se pierde y el cielo se pinta de rosa, sabré que estas bailando sobre las nubes para no despedirte nunca...

martes, 25 de abril de 2006

Consejo

Ya arráncame de una vez todos los suspiros que te he dedicado. Llévatelos, no puedo seguir con ellos. Ahoga en esa Coca Cola que bebes a diario mis ganas de estar contigo, de querer estar siempre recostada a tu lado mientras platicamos de todo, de nada, de no sé qué. Ya no me hagas vivir la incertidumbre y sentir esa ansiedad en el estómago, que se encuentra repleto de mariposas que revolotean al ver en el calendario que día a día es un día menos para ver de nuevo tus ojos y tu sonrisa, para saber que me bastará con levantar la mirada y estarás ahí, y me sentiré segura mientras me ves despiadadamente como si no hubiera nada que esconder, como si pudiera volar y decirte que te quiero y que siempre te quise.

Ya no quiero recordar tus frases, ni tener presentes tus pasos, ni tus dedos en mi piel, ni que mi lengua evoque tus labios. Ya no quiero seguir inhalándote en cada cigarro. Deja que mi mente naufrague en otro mar que no sean tus brazos. Ya no hagas que me aparte cuando estoy en medio de la gente sólo para regresar a Playa, al mirador, a ese parque, a esa cama, y vernos reposar como si lo que estuviera sucediendo allá, afuera, en el otro mundo, nos importara muy poco. Ya dile al tiempo que regrese y que se quede o que se vaya para siempre y me lleve con él. Que las hojas de los árboles no me hablen de ti, que las estrellas no me piensen una más y se rían de mí y de mi historia. Que por un segundo dejes de ser la luz de mi noche.

Ya deja de hablarme de esa forma y no me vuelvas a mirar ni a sonreír así como lo haces porque si insistes en hacerlo, me quedaré por siempre en tu piel, mi espíritu se anclará a tu ser y me iría de este mundo sin alma, seca, sin pensamientos. Sin mí.

Ya no sigas curando mi frustración porque seguiré queriendo quererte. Mantente así, sin enviar cartas, sin llamarme, sin siquiera darme una señal alentadora, sin preguntarme cómo estoy, esperando ese “buenas noches” que no llega, así, alejado aún más de lo que la distancia misma nos ha colocado. Permite así que deje de ser parte de ese planeta al que estoy casi segura, aún pertenezco.

Ya por favor, no permitas que me siga olvidando de mí y de lo que siempre he creído ser para convertirme en la mujer que quiero ser para ti y que soy cuando estoy contigo. Ya deja de hacerlo, déjalo. Porque de esa forma, me creo la mejor, la última, la única, la de ayer y la de siempre, y no habrá entonces nada que puedas hacer para cambiarlo, o para evitar que te haga tan feliz como nunca has sido.

Ya que no puedo olvidar, olvida tú. Ya no quiero seguir soñando contigo, ya no quiero pensarte más. Porque así, separados, nuestro tiempo se marchita en algún rincón de la calle de los besos vacíos, en el país de los amores mutilados.

¿Qué diablos has hecho de mí?
Déjame en suspenso, te regalo la respuesta. No respondas, ya ni siquiera hagas eso.

lunes, 24 de abril de 2006

Larga distancia

Hay canciones que duelen. Hay miradas que arracan la respiración. Hay momentos que hacen falta. Hay cartas que no llegan, poesías que no existen y personajes que quisieran ser. Hay recuerdos que discuten su existencia con los planes. Hay anhelos, sueños convertidos en proyectos y minutos que acribillan todo lo hay. Hay hambre de caricias y sed de paciencia. Hay miedos, sí, hay miedos.

lunes, 3 de abril de 2006

Dame una "d"

Descubrimiento.
Desilusión.
Destino?
D* ****:
diabólica
demencia,
divagas.
Detesto
desearte
demasiado.
D***
D****:
desaparécete,
desiste,
difumínate
definitivamente.
D*******:
dulce
doncella,
desnuda,
desolada,
diminuto
diamante,
disimula,
disfruta
débilmente…
Días
difíciles.
Dolorosas
dudas.
Decepción,
distancia,
desesperación,

disminuirán…


®